tendinitis aquilea

Tendinitis aquilea (de Aquiles): causas y alivio

Indice

Si te duele el tendón de Aquiles, esta guía en lenguaje claro te cuenta qué es la tendinitis aquilea, cómo aliviarla en casa, cuándo consultar y qué ejercicios/soportes ayudan.

¿Qué es la tendinitis aquilea?

La tendinitis aquilea (o tendinopatía de Aquiles) es una irritación del tendón que une los gemelos con el talón. Suele aparecer por sobrecarga o cambios bruscos en la actividad (más kilómetros, más cuestas, nuevo calzado) y puede notarse rigidez matutina, dolor al iniciar la marcha y sensibilidad al tacto.

Síntomas y señales típicas

  • Dolor y rigidez en la parte posterior del tobillo, peor al empezar a mover y al subir escaleras.
  • Engrosamiento o sensibilidad del tendón; a veces crepitos al palpar.
  • Empeora con carrera/saltos y mejora con descanso relativo.

Qué puedes hacer hoy (plan casero de 10–14 días)

  • Descanso relativo: cambia los deportes de impacto por bici o natación.
  • Hielo 10–15 min tras actividad o cuando duela.
  • Calzado estable; evita rozamiento en el contrafuerte. (Revisa también cuñas/heel lifts si lo indican).
  • Isométricos de gemelos (empujar contra la pared o mantener puntillas suaves) para “bajar” el dolor si los excéntricos aún molestan.
  • Analgésicos OTC si son adecuados para ti.

Ejercicios: del dolor a la carga bien planificada

La base del tratamiento es cargar el tendón de forma progresiva (isométricos → concéntricos → excéntricos y pliometría final). Las guías modernas recomiendan un enfoque multimodal con ejercicio como pilar central.

  1. Isométricos de gemelos si el dolor es alto.
  2. Elevaciones de talón bilaterales → unilaterales (neutras, luego con rodilla extendida/flexionada).
  3. Excéntricos tipo Alfredson (cuando lo toleres).
  4. Vuelta gradual a correr/saltar cuando caminar varios km y ejercicios sean indoloros.

Tratamientos médicos y opciones complementarias

  • Fisioterapia estructurada (educación de carga + progresión de fuerza y pliometría).
  • Onda de choque: opción en tendinopatías resistentes (revisa indicaciones locales y evidencia).
  • Cirugía: poco frecuente; se reserva para casos que no responden al manejo conservador. (Diferenciar de rotura aguda, que es otra entidad y tiene otro manejo).

Plantillas y soportes: ¿conviene añadirlos?

Las plantillas (insoles), en especial las que sostienen el arco y amortiguan el talón, pueden reducir la carga y mejorar el confort al caminar. Son un primer escalón razonable; personalizadas si el dolor persiste o el pie lo requiere.

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Señales de alarma (consulta a un médico)

  • Dolor que no mejora tras 2–4 semanas de plan bien hecho.
  • Debilidad marcada, “latigazo” o imposibilidad para ponerse de puntillas (sospecha de rotura).
  • Hinchazón, enrojecimiento o dolor nocturno persistente.

Conclusión

La tendinitis aquilea mejora con un plan ordenado: bajar impacto, hielo, ejercicios progresivos y calzado/soportes adecuados. La evidencia actual respalda la carga bien dosificada (de isométricos a excéntricos) como eje del tratamiento. Si no hay avances en 2–4 semanas o sospechas rotura, pide valoración profesional. Objetivo: volver a moverte sin dolor y con confianza.

Fuentes

  • Mayo Clinic — Achilles tendinitis: Overview; Diagnosis & Treatment (actualizado). Mayo Clinic
  • AAOS OrthoInfo — Achilles tendinitis; Foot & Ankle Conditioning Program. orthoinfo.aaos.org
  • NHS/Oxford UHs & otros trustsAdvice & Exercises (isométricos, progresión). ouh.nhs.uk
  • JOSPT/APTA (2024) — Clinical Practice Guideline (actualización). jospt.org
  • Patient.info / NICE — Contexto de manejo conservador y opciones. patient.info

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