El retropié varo es una deformidad del pie en la que el talón se inclina hacia dentro, alterando la alineación normal del pie y la forma de caminar. Puede aparecer desde la infancia y, si no se trata, afectar a la movilidad y provocar dolor en distintas zonas del cuerpo.
Qué es el retropié varo y cómo afecta al pie
En esta alteración, el calcáneo rota hacia dentro, lo que modifica la distribución de las cargas durante la marcha. Esta mala alineación no solo afecta al pie, sino que puede repercutir en el tobillo, la rodilla, la cadera e incluso la espalda, generando compensaciones posturales.
Es importante diferenciarlo del retropié valgo, en el que el talón se desvía hacia fuera. El retropié varo suele asociarse con otras deformidades como el pie cavo o, en menor medida, el pie plano.
Causas más frecuentes
El retropié varo puede tener distintos orígenes:
- Alteraciones mecánicas y óseas durante el crecimiento
- Factores genéticos
- Trastornos neurológicos o musculares
- Posturas inadecuadas o lesiones en la infancia
- Uso de calzado poco adecuado en etapas de desarrollo
Estas causas pueden actuar de forma aislada o combinada, favoreciendo la aparición de la deformidad.
Síntomas y señales habituales
Los síntomas pueden variar según el grado de la deformidad, pero los más comunes incluyen:
- Inclinación visible del talón hacia dentro
- Dolor en el pie, tobillo o rodilla
- Cambios en la forma de caminar
- Fatiga al caminar o estar de pie
- Desgaste irregular del calzado, especialmente en la parte interna
Si no se corrige, el retropié varo puede provocar sobrecargas musculares y problemas articulares a largo plazo.
Diagnóstico del retropié varo
El diagnóstico se basa en una exploración clínica completa, tanto en estática como en movimiento. El especialista evalúa la posición del talón, la marcha y la funcionalidad del pie. En algunos casos, se utilizan pruebas de imagen como radiografías o estudios biomecánicos para valorar la alineación ósea y el impacto funcional.
Tratamientos conservadores
En muchos casos, el tratamiento comienza de forma conservadora:
- Plantillas ortopédicas personalizadas para corregir la alineación
- Fisioterapia y ejercicios de fortalecimiento y estiramiento
- Vendaje neuromuscular como apoyo complementario
- Uso de calzado adecuado, con buen soporte y estabilidad
Estas medidas ayudan a reducir el dolor, mejorar la marcha y prevenir la progresión de la deformidad.
Tratamiento quirúrgico en casos graves
Cuando el retropié varo es severo o no responde al tratamiento conservador, puede valorarse la cirugía. Las opciones incluyen osteotomías, artrodesis o correcciones tendinosas, siempre tras una evaluación exhaustiva. La rehabilitación posterior es clave para obtener buenos resultados.
Posibles complicaciones si no se trata
Sin tratamiento, el retropié varo puede provocar:
- Sobrecargas musculares crónicas
- Problemas en rodillas y espalda
- Aparición de espolón calcáneo
- Mayor riesgo de artrosis y dolor persistente
Por ello, el diagnóstico precoz es fundamental.
Conclusión
El retropié varo es una deformidad del pie que puede afectar significativamente la marcha y la calidad de vida si no se trata a tiempo. Un diagnóstico adecuado y un tratamiento personalizado, basado en plantillas, fisioterapia y, solo en casos necesarios, cirugía, permiten corregir la alineación, aliviar el dolor y prevenir complicaciones a largo plazo. Actuar de forma temprana es clave para mantener una pisada funcional y saludable.





