Si notas dolor en la cara interna del tobillo y el arco se cansa o “cede”, podrías estar ante una tendinitis del tibial posterior (el tendón que sostiene el arco). Aquí te explico, en lenguaje claro, qué es y cómo cuidarte en casa, cuándo consultar.
¿Qué es la tendinitis del tobillo interno?
La mayoría de casos corresponden a la tendinopatía del tibial posterior: irritación o sobrecarga del tendón que va por detrás del maléolo interno y ayuda a sostener el arco. Si no se maneja bien, puede evolucionar a disfunción del tibial posterior (PTTD) y aplanamiento progresivo del pie en adultos.
Síntomas típicos (para orientarte rápido)
- Dolor y sensibilidad a lo largo del maléolo interno y hacia el arco, peor al caminar mucho, subir escaleras o en superficies irregulares.
- Rigidez matutina, a veces hinchazón leve en la zona interna.
- Sensación de arco que se aplana; en fases más avanzadas, cuesta ponerse de puntillas en una sola pierna.
Causas y factores de riesgo más comunes
- Aumentos bruscos de actividad (más km, más cuestas) o cambios de superficie/calzado.
- Edad >40, sexo femenino, obesidad, diabetes o hipertensión: aumentan el riesgo de PTTD.
- Pies planos sintomáticos o debilidad de la cadena de pie-tobillo.
- Historia de lesión o sobreuso repetido.
Qué puedes hacer hoy (plan casero de 10–14 días)
- Baja la carga, no pares del todo: cambia impacto por bici/agua/elíptica y vuelve progresivo.
- Hielo 10–15 min tras la actividad si duele.
- Calzado estable con buen contrafuerte y suela firme; evita hormas estrechas que te forcen el apoyo.
- Soportes (insoles): si hay dolor o fatiga del arco, un soporte medial puede repartir carga; son primer escalón (personalizados si no mejoras).
- Ejercicios suaves (ver siguiente sección) durante 4–6 semanas como base del tratamiento.
Ejercicios que ayudan (progresión sencilla)
La evidencia clínica respalda la carga progresiva del tendón y el fortalecimiento de pie/tobillo como pilar del manejo.
- Fase de calma del dolor (1–2 semanas):
- Isométricos suaves del tibial posterior (empujar hacia adentro contra una banda/suelo sin mover).
- Movilidad de tobillo y gemelos/sóleo (estiramientos cortos, varias veces al día).
- Fase de carga (3–6+ semanas):
- Fortalecer con banda elástica (inversión controlada), elevaciones de talón bilaterales → unilaterales, equilibrio en un pie.
- Integrar el Programa AAOS de pie-tobillo (4–6 semanas) como guía estructurada.
¿Cuándo consultar (señales de alarma)?
- Dolor que no mejora tras 2–4 semanas de plan bien hecho.
- Aplanamiento progresivo del arco, dificultad para elevar el talón en un pie, o inestabilidad al caminar.
- Dolor notable con hinchazón persistente o limitación para la vida diaria.
Por qué importa: la PTTD es progresiva si no se atiende; cuanto antes ajustes carga, calzado y ejercicios, mejor pronóstico.
Tratamientos médicos (si lo conservador no basta)
- Fisioterapia estructurada (educación de carga + progresión de fuerza y control del arco).
- Inmovilización/órtesis temporales en brotes dolorosos según criterio clínico.
- Cirugía en casos avanzados que no responden al manejo conservador (más frecuente cuando hay deformidad rígida).
Conclusión
La tendinitis del tobillo interno suele mejorar con cambios sencillos: bajar impacto unas semanas, calzado estable, soporte del arco si duele y ejercicios bien dosificados. Si notas que el arco cede o no avanzas en 2–4 semanas, busca valoración profesional para evitar progresión y volver a moverte con comodidad.





